1.3 – LA FAMILIA: COMO LA GRACIA DE DIOS LA RESTAURA


Dios se ha propuesto multiplicar su bendición a través de nuestras familias

Esta es una promesa que estuvo siempre en el corazón de Dios. Se la hizo primeramente a Abraham.

Ahora a nosotros como hijos del pacto que Dios hizo con nuestros padres.

Hechos 3.25-26 Uds son los hijos del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu descendencia serán benditas TODAS las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que les bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.

Dios envío a su Hijo para que bendijera nuestra familia y através de nosotros a todas las familias de la tierra.

Dios envío a su Hijo para que la familia que el pecado corrompió transformándola en un instrumento de maldición, evidenciando nuestra maldad; vuelva a ser un instrumento de bendición para que cada uno se convierta de su maldad.

De nosotros depende, si nos convertirnos de nuestra maldad, podemos apropiarnos de estas promesas: recibir la bendición de Dios, para ser de bendición a todas la familias que nos rodean

Así como la desobediencia a Dios pervierte las relaciones familiares, la obediencia a Dios las restaura.

La familia se convierte en una fuerza poderosa que domestica la naturaleza animal del hombre, de la mujer y de los niños, los arranca del anonimato, de la insensibilidad, les da dignidad con una profunda convicción de lo rica que es la unidad en lo diferente.

La familia es una perfecta escuela de sociabilización por lo honestas, espontaneas y generosas de sus relaciones.

De ahí la trascendencia de la bendición de Dios sobre aquellas familias que quieren hacer su voluntad.

En la vida consagrada de los padres emana un poder que moldeará la vida de sus hijos.

Si no quieren tener hijos como Adán que no amó a Dios, ni como Caín que no amó a su hermano, es necesario comprometersse a llevar una vida marcada por el amor a Dios y su prójimo.

Ellos deben ser lo que quieran que sean sus hijos.

Padres que son ejemplos en la administración de la gracia de Dios

Noé fue el primer ejemplo de un padre consagrado que obtiene gracia para sí y para sus hijos.

Hebreos 11:7 Por fe Noé preparó un arca para salvación de su casa.

Génesis 7:1 Porque a ti he visto justo, entra tú y toda tu casa

El arca no sólo es promesa para nosotros también es un mandamiento.

La familia debe tener este aspecto de arca de salvación.

Separar a nuestros hijos del mundo para conducirlos a la salvación.

Apuntamos a formar comunidades en base a familias que encarnen las enseñanzas del Reino de Dios.

Las iglesias no van a ser más fuertes y sanas que la familia que la componen.

Así las familias serán modelo y testigo para nuestra sociedad

Esta sociedad actual que atenta contra la familia, antes que nada está necesitada de ver familias que están experimentando la realidad de una vida familiar plena.

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octubre 16, 2010. Etiquetas: , , , , , , , . II.1 - La familia: un proyecto de Dios.

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